• El patronato debe guiar las directrices de actuación del museo
  • Es la primera vez que ningún nuevo vocal es experto en arte

El ministro Wert ha nombrado siete nuevos vocales en el patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Es la primera vez que, en una tanda de nuevos patronos no encontramos a ningún historiador del arte, especialista en la materia o coleccionista profesional. De hecho, todos ellos son presidentes o representantes de grandes empresas: Salvador Alemany (Abertis), Emilio Botín (Banco Santander), Isidre Fainé (La Caixa), Pablo Isla (Inditex), Antonio Huertas (Mapfre), Ignacio Garralda (Mutua Madrileña) y César Alierta (Telefónica).

La ley que modificó la estructura del patronato del museo, impulsada en octubre de 2011 por el gobierno socialista, establece que el ministro de Cultura de turno podrá nombrar hasta 19 vocales por un periodo de tres años y que deberán ser personas de “reconocido prestigio” en el campo artístico o -y esta es la parte interesante- aquellos que se hayan destacado por sus “servicios o ayudas al museo”, lo que incluye a las empresas donantes, como en este caso. Eso sí, el patronato debe mantener un equilibrio entre hombres y mujeres.

La última vez que se nombraron vocales para el patronato del Reina Sofía, en febrero de 2012 y ya con la nueva ley ya en vigor, la ronda incluyó a Guillermo de la Dehesa (vicepresidente del Banco Santander, entre otras cosas) como presidente; y a Carlos Solchaga (exministro socialista) como vicepresidente. Pero se combinaron estos nombramientos con personalidades relacionadas con el mundo del arte, como el catedrático Eugenio Carmona. En los nombramientos publicados hoy en el BOE todos ellos son representantes de grandes empresas.

En 2007 y 2005, en cambio, los nombramientos tenían que ver con el conocimiento artístico de los vocales. El patronato del museo es el encargado, según la ley que lo regula, de establecer los principios de organización y dirección del museo, así como las líneas de actuación.

Pero el Reina Sofía no es una excepción. Gracias a otra reforma legal socialista, el patronato del Museo del Prado también da cobijo a los representantes de grandes empresas donantes -BBVA, Telefónica, La Caixa…Buenos días.

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